Cómo Adelgazar Corriendo

La carrera aeróbica, es una de las formas más completas de ejercicio. Es una actividad sencilla, ágil y hasta divertida. Casi todo el mundo puede realizarla, y además cuesta mucho menos que pagar una cuenta en el gimnasio. Así que, si has decidido adelgazar corriendo, sucederán a continuación dos cosas: primero, te felicitaremos y segundo, te daremos aquí algunos consejos para comenzar gradualmente.

Adelgazar CorriendoSi has tenido un estilo de vida sedentario, debes tener en cuenta que comenzar cualquier tipo de gimnasia no va a ser sencillo. Tiene que ser escalonado, estableciendo metas accesibles. Muchas personas empiezan a correr a toda velocidad, y antes de los 100 metros se detienen, porque evidentemente les falta el aire. Esto no sólo es inútil, sino que además es altamente peligroso.

La carrera aeróbica, no es un asunto de velocidad, por el contrario es una cuestión de resistencia. El corredor, no intenta en ningún momento ganarle a nadie. Lo que hace, es mantener un ritmo constante en el que su cuerpo pueda continuar y gastar calorías. Es por eso, que te propondremos a continuación un inicio sencillo de cuatro meses. Es aconsejable, hacer un chequeo médico, para prevenir cualquier factor desconocido. Si todo está bien, podrás comenzar a adelgazar corriendo.

Durante el primer mes, establece una distancia de 1609 metros. Esto puede ser, un recorrido de unas 14 cuadras, de unos 150 metros cada una. Cuando hayas trazado la senda, recórrela caminando 7 cuadras en el camino de ida, y 7 cuadras en el camino de regreso. Haz esto unos cinco días por semana, durante un mes. Intenta que la caminata sea constante, a buen ritmo y respirando profundamente. Si sientes que empiezas a transpirar… ¡bien! Significa que estás gastando calorías.

En el segundo mes, realiza el mismo recorrido intercalando períodos de caminata, con carrera muy lenta. Debe tratarse de un trote constante, no de una persecución desenfrenada. En cada momento respira profundamente: aspirando por la boca y exhalando por la nariz, o inspirando por la nariz y exhalando por la boca. Como te parezca más cómodo.

Si en el tercer mes, te sientes en condiciones de realizar el recorrido con un trote sostenido, hazlo. Pero si sientes que te tira un lado de las costillas, disminuye y camina al ritmo sostenido. Nunca te detengas abruptamente.

Para el cuarto mes, es probable que te sientas animada a ampliar el recorrido. Puedes hacer eso lentamente. Pero tampoco te presiones, es preferible continuar con un trote dinámico, que sea viable realizar para ti. Si es posible, consulta a un Personal Trainer. A esta altura, si esta actividad te gusta, tal vez pueda darte ideas, para complementarla.

Si logras mantener, este estilo como parte natural de tu vida, notarás que comenzarás a adelgazar corriendo, casi sin darte cuenta. Procura hacer de esto una actividad agradable, en las que disfrutes del aire libre y aproveches los días soleados. Ante todo, diviértete y disfruta la vida.

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